| Boletín N° 15 Junio de 1999 |
|
|
|
| AGRUCO |
|
Editorial: Alianzas Estratégicas para el Desarrollo Sustentable. Contenido: PICADS Programas Integrales Comunitarios para la Autogestión y el Desarrollo Sustentable. Noticias del MAELA. Proyecto COMPAS: En la Cuenca Jatun Mayu (Provincia Quillacollo, Cochabamba – Boliva). {mosimage} Boletín Nº 15 Junio de 1999 Editorial: Alianzas Estratégicas para el Desarrollo Sustentable. Contenido: PICADS Programas Integrales Comunitarios para la Autogestión y el Desarrollo Sustentable. Noticias del MAELA. Proyecto COMPAS: En la Cuenca Jatun Mayu (Provincia Quillacollo, Cochabamba – Boliva). Editorial Esta preocupación no parece tener un impacto directo (por lo menos por el momento) en la población rural, posiblemente debido a que las estrategias aplicadas por estos grupos sociales, más específicamente las de las culturas andinas, han sabido afrontar de manera equilibrada, los cambios que se han dado a partir de la invasión española de 1532. Algunas de estas estrategias, cómo la de los movimientos poblacionales a diferentes pisos ecológicos y económicos, que hoy todavía se aplican en diferentes contextos espacio-temporales y que han hecho inviable los programas gubernamentales y no gubernamentales de contención de migraciones, se basan en los principios de complementariedad, reciprocidad y redistribución que permiten mantener una sociedad comunitaria, donde las relaciones de parentesco sanguíneo y espiritual son fundamentales y son la base para profundizar las alianzas estratégicas de nuestras comunidades, pueblos, instituciones y culturas. Estrategias cómo la mencionada, se han dado y se dan en algunos casos, en otros ecosistemas de montaña, del mundo, aunque más afectadas por actividades cómo el turismo ecológico - rural, (como es el caso de los Alpes Suizos), que han afectado la forma de vida y la manera de ver el mundo de esas sociedades. Lo que es claro, es que los procesos históricos han sido diferentes, determinándose todavía en los Andes, una concepción comunitaria que se ve avasallada por el material-individualismo de la economía de mercado a nivel general y sus intentos de globalización. El diplomático español Alonso Zaldivar (1997), al analizar el grado de globalización, toma los indicadores del comercio exterior y del movimiento internacional de capitales, verificando que ambos indicadores han crecido fuertemente en los últimos diez años (1987-1997), ratificando que la globalización aumenta, pero en relación a los datos de finales del siglo XIX y principios de XX, el nivel de globalización no es mayor al actual. Pero se abrió una etapa de avance del proteccionismo y del control de los movimientos de capital, etapa que duró unos treinta años (hasta 1945), lo que puede también ocurrir en los próximos años. Lo más preocupante es que los impactos sociales han sido negativos en el proceso de globalización o de desglobalización; pues en principio hay un crecimiento, acompañado de una reducción de las desigualdades como consecuencia de la creación de mejores empleos y de más oportunidades de progreso, pero en la actualidad aumenta la desigualdad, la pobreza y el desempleo, incluso en los EEUU y Europa. Sin duda el desarrollo de las tecnologías de información, amplian el impacto de la economía neoliberal por la apertura de nuevos mercados donde los salarios son bajos y los consumidores muchos, sin embargo los efectos negativos pueden ser controlados desde la sociedad civil a través de alianzas estratégicas en una perspectiva comunitaria, basada en los principios de la reciprocidad y la redistribución que nuestras culturas han hecho pervivir hasta el presente. Es en este contexto teórico-conceptual que presentamos en el presente número del boletín Agroecología y Saber Campesino, estas reflexiones y una experiencia de alianzas estratégicas entre comunidades, subcentrales campesinas e instituciones de desarrollo, insertos en el contexto de municipios, con mayor presencia campesina y eminentemente rurales, como un objetivo de fortalecer la perspectiva comunitaria de nuestras culturas andinas. Este número presenta una ampliación del marco institucional del boletín, que con mucho agrado quiere compartir su espacio con instituciones y movimientos que trabajan en pro de un desarrollo sustentable con identidad cultural. Es en este sentido que el boletín ha destinado un espacio al Movimiento Agroecológico Latinoamericano y del Caribe (MAELA), que empieza un nuevo ciclo de vida con un Plan Estratégico y Políticas institucionales que definen claramente su posición ante la globalización de la economía y el avasallamiento que sufren las culturas latinoamericanas. Otro espacio que se inserta a partir de este número, está destinado al Proyecto COMPAS, que es una plataforma de socios latinoamericanos, africanos, asiáticos y europeos que promueven el diálogo intercultural sobre cosmovisión y agricultura a través del intercambio de experiencias y la reflexión conjunta con comunidades indígenas. Esta apertura al diálogo de saberes y culturas intenta fortalecer la identidad cultural que no es negociable, para promover el desarrollo sustentable de nuestros pueblos. PICADS La Ley de Participación Popular, en sus artículos más importantes y de mayor realce, establece un nuevo mecanismo de distribución de los recursos económicos, dando mayor importancia y responsabilidad a los municipios. A Partir de esta ley, los recursos económicos del Estado se distribuyen entre los municipios de acuerdo al número de habitantes que viven en su jurisdicción, para que sean empleados en la gestión de proyectos de desarrollo definidos por los propios municipios, en base a las propuestas presentadas por las comunidades, en el caso del área rural. La ley de Participación Popular, también establece que representantes de las Comunidades, Sindicatos, Ayllus, Organizaciones Territoriales de Base (OTB) y otros, se organicen para conformar los Comités de Vigilancia; estos comités entre sus funciones especificas, deben fiscalizar y supervisar el proceso de asignación de inversiones, el desarrollo y la ejecución de los planes y proyectos priorizados de acuerdo a sus necesidades y que benefician a sus regiones, de esta manera ejercerá un control social a las actividades del Municipio. Sin embargo, en la practica se ha podido evidenciar que los comités de Vigilancia aún no se han institucionalizado, pese a todos los beneficios derivados de la Participación Popular, aun existen ciertos inconvenientes que obstaculizan la eficiente implementación de dicha ley: Si bien es evidente la asignación de recursos económicos a los municipios, estos organismos todavía no han demostrado la necesaria capacidad para una adecuada administración de los mismos. Se ha generado, por el contrario, una tendencia creciente a centralizar la ejecución de pequeños proyectos principalmente en centros de población nucleada (construcción de mercados, sedes, captación de agua potable, electrificación, instalaciones de antenas parabólicas, entre otras), en muchos casos diseñados para cubrir o mostrar, con obras palpables, que se está realizando un gasto publico, muchas veces reeditando los elefantes blancos construidos en épocas anteriores. Por otra parte, en municipios pequeños, los recursos asignados simplemente son insuficientes para ejecutar proyectos mayores o que impliquen su ejecución por más de un año. Para que el beneficio de una obra o proyecto se lleve a cabo en una comunidad con poca población, esta tendría que esperar en el mejor de los casos una suerte de rotación, o probablemente jamás llegue dicho beneficio si sus representantes no son lo suficientemente hábiles para gestionar el apoyo a la solución de sus propias necesidades. De esta manera, existe la tendencia de centralizar la toma de decisiones únicamente en el consejo municipal. Desde niveles nacionales hasta aquellos regionales o locales se ha reducido a las comunidades a entidades que solo anotan sus necesidades en "carpetas comunales" de planificación, con muy poca participación en las decisiones finales. Como consecuencia de este proceso se tiene una microplanificación de desarrollo vertical, que va desde el ejecutivo hacia las comunidades, repitiendo en una versión pequeña lo que ocurría siempre: Limitada participación de los "beneficiarios". Por otra parte, la Ley INRA trae una serie de normas para el sector agropecuario del país, entre las cuales, en cuanto al desarrollo rural se destacan las siguientes: El reconocimiento de la propiedad colectiva sobre la tierra para las comunidades originarias, así como sus usos y costumbres. De la misma manera estas comunidades así como los pequeños productores no pagan impuestos, por considerar que su producción esta destinada principalmente al autoconsumo (que cumplen una función social, según las normas de la ley). Sin embargo, la ley INRA no da solución a reclamos anteriores sobre la propiedad de las tierras que fueron colonizadas u otorgadas a particulares, avasallando el derecho propietario de las comunidades de origen. La ley otorga títulos de propiedad según la tenencia actual, no conduce al logro de acuerdos satisfactorios de aquellas comunidades que reclaman su derecho al acceso a distintos pisos ecológicos que fueron distorsionados a través de las leyes Toledanas del siglo XVI y luego de la hacienda y la Reforma Agraria de 1953. Un punto que preocupa en la ley, es que en realidad solo otorga un derecho de propiedad parcial sobre la tierra, ya que el campesino solo puede usufructuar la superficie equivalente a la capa arable del terreno, quedando el subsuelo y los ríos bajo tutela del estado, esto quiere decir, que si en algún lugar se descubren yacimientos mineros, el estado puede otorgar una concesión a personas particulares y ajenas a la comunidad, quedando estas personas con derecho de explotar los recursos, pudiendo inclusive desalojar a los agricultores que viven y desarrollan sus actividades en esos terrenos. De esta manera, la promulgación de la ley INRA hace que la actividad agropecuaria quede en segundo plano y la minería se establezca como una prioridad del estado. Esta ley intenta distraer la demanda mayor y atina solo a disminuir el creciente minifundio generado como consecuencia de la Reforma Agraria de 1953, a través de la prohibición de la venta de terrenos agrícolas menores a media hectárea (según zonas productivas). Otra medida de suma importancia llega a ser la ley de Reforma Educativa, que en sus puntos mas importantes establece la educación bilingüe y la flexibilización de los contenidos académicos de acuerdo a la realidad de cada región en particular; sin embargo, las comunidades todavía ven en esta ley un intento por marginarlas del contexto nacional y la toma de decisiones en las políticas de su propio desarrollo, ya que los textos de enseñanza no están contextualizados a cada agroecosistema y se replica el énfasis en proyectos de infraestructura y equipamiento. Parece ser, por lo menos en teoría, que a través de estas nuevas leyes las perspectivas campesinas en la gestión y acceso a nuevas oportunidades para alcanzar el "desarrollo" y "mejores condiciones de vida", se han incrementado. La realidad nos muestra sin embargo, que estas condiciones poco se han modificado, en especial para aquellas comunidades que no cuentan con una organización social representativa y fuerte. Un punto débil radica en la limitada capacidad existente en los municipios rurales para la gestión y administración de los recursos económicos en la ejecución de proyectos, bajo la dinámica y modalidad oficial del manejo de recursos económicos. Si bien se han implementado diversos proyectos de capacitación para técnicos municipales, comités de vigilancia, alcaldes y concejales, todavía no se ha dado el énfasis en fortalecer las organizaciones de base (Comunidades, Ayllus, OTBs), a través de programas de educación no formal, basados en su identidad cultural. Después de transferidos los recursos a los municipios, estos se dieron cuenta que su conocimiento sobre las necesidades de las comunidades era muy superficial, por lo que en una generalidad optaron simplemente por invertir los recursos en la construcción de infraestructura pequeña y de rápida ejecución en el poblado principal, dejando de lado los estudios que deberían servirles para ampliar su conocimiento sobre las comunidades de su jurisdicción, así como apoyar la capacitación de los dirigentes campesinos. Por otro lado, las comunidades sean originarias o de exhacienda, han sido marginadas a través de la historia del manejo del estado y de la economía nacional, por lo que su experiencia en la elaboración de Planes Operativos, Planificaciones y Gestión de Proyectos, es muy limitada, ya que hasta ahora, esta relación no era una necesidad, no existían oportunidades para que ellos por si solos puedan captar recursos del estado; más bien la relación Estado – Comunidad se la establecía a través de los sindicatos agrarios, los cuales tenían y tienen una función contestataria a las decisiones gubernamentales. La nueva coyuntura exige que las comunidades estén en mayor contacto con los municipios y que sus autoridades estén preparadas para velar por los intereses de cada región, para ello es necesario aprender la lógica y la capacidad para administrar los recursos financieros de la sociedad, lo que implica manejar dos lógicas "económicas" (monetaria y no monetaria), que no es nuevo en los grupos étnicos y comunidades campesinas, ya que la historia demuestra, que el mercado y el dinero, introducidos en 1532 a Los Andes, han sido asimilados sin renunciar a su cosmovisión e identidad cultural. De esta manera se llega a una etapa donde tanto municipios como comunidades campesinas se ven con limitada capacidad para diseñar nuevos modelos de desarrollo y prácticamente sin un organismo que pueda hacer operativos sus proyectos participativos y campesinos. Por otra parte, los limitados recursos que reciben los municipios son insuficientes para cumplir con las expectativas que tienen sus comunidades, por lo que en este momento se ven en la necesidad de captar recursos de otras fuentes que no sea el estado boliviano, para ello requieren Planes Estratégicos de Desarrollo coherentes, que cumplan con las exigencias de las organizaciones de financiamiento pero fundamentalmente promuevan su desarrollo autosostenible y autogestionario. Bajo este panorama, el programa AGRUCO junto con subcentrales campesinas y ayllus en la provincia Tapacarí, ha diseñado un Programa modelo de Desarrollo que se basa en la experiencia de 10 años de trabajo conjunto (Comunidad – AGRUCO), que puede superar las falencias señaladas y alcanzar la capacidad de autogestión, tanto de las comunidades hacia las alcaldías y viceversa, como de estas hacia las organizaciones externas, buscando reivindicar el rol de las ONGs de los 20 años anteriores, donde el trabajo se planificaba con las comunidades y las familias. Ahora este rol se mantiene activo en la relación ONGs – Municipios, siendo secundaria la participación de las comunidades. Los "Programas Integrales Comunitarios para la Autogestión y el Desarrollo Sustentable" (PICADS), tienen como objetivos, dar apoyo a las organizaciones campesinas en la elaboración y gestión de sus propios proyectos de acuerdo a sus requerimientos. Los proyectos que surjan de las comunidades tendrán la ventaja de ser acordes con la realidad de las regiones, por estar planteadas por los mismos actores sociales, por lo tanto recreando las practicas agrícolas originarias, pecuarias, sociales y económicas, fortaleciendo la cultura de sus pueblos y promocionando el desarrollo autosostenible. Los PICADS buscan incentivar la interrelación entre comunidades, subcentrales, municipios e instituciones de desarrollo, a través de la elaboración de Planes Operativos Anuales (POAs), para cada comunidad, los cuales en coordinación con subcentrales y municipios conformaran los Planes de Desarrollo Municipal (PDM), que toman como base el saber local y la agroecología con miras al desarrollo rural sustentable y a municipios productivos, que no solamente promocionen la economía de mercado, sino sus propias lógicas económicas y reivindiquen su identidad cultural. Lo importante de estos planes es su elaboración, que en este caso surgen de las mismas comunidades a través de comunicaciones horizontales entre campesinos; de esta manera se va superando una de las mayores falencias en la implementación de la ley de Participación Popular, cual es la mejor relación entre Municipio – Comunidades de base. Por otra parte, a través de la elaboración de proyectos autogestionarios se tiene la posibilidad de incrementar algunos recursos económicos del municipio utilizando los propios como fondos de contrapartida, así se podrían implementar proyectos de mayor envergadura, a mayor plazo, de mayor impacto y sobre todo sostenibles en el tiempo. El recuadro 2**********, muestra como los PICADS logran la interrelación entre Comunidad–AGRUCO–Municipios, donde el agente externo llega a ser una especie de catalizador que dinamiza la relación comunidad–municipio, aglutinando ideas de proyectos y buscando mecanismos y fuentes de financiamiento, ya sea a través de Agencias Internacionales, Fondos Nacionales o mediante esfuerzos conjuntos con otras instituciones ligadas al desarrollo sostenible (ONGs, OGs, Iglesias, etc). De esta manera no se duplican esfuerzos entre instituciones y se logra un mejor empleo de los recursos. La coordinación se amplia hacia relaciones interinstitucionales a favor de las comunidades y subcentrales, donde las dirigencias comunales, subcentrales campesinas y OTBs son las que dirigen el proceso de desarrollo. En términos generales los PICADS se ejecuta en tres etapas: Orientación, Consolidación y Transferencia, mediante los cuales las instituciones socias externas y las organizaciones de base se encargan de realizar en forma participativa diagnósticos, que dan a conocer las potencialidades y las necesidades de las comunidades. Con los resultados de los diagnósticos se elaboran proyectos productivos y de capacitación, que son gestionados en forma conjunta frente a las alcaldías y de ser necesario de estas hacia otras fuentes de financiamiento (agencias internacionales y fondos nacionales). La ejecución de los proyectos aprobados dentro del PICADS, tiene la característica de estar en permanente coordinación Comunidad – AGRUCO / Instituciones de Desarrollo. Comprende entre sus actividades prioritarias, la capacitación de actores sociales locales para que estos puedan realizar la organización y gestión de futuros proyectos. El modelo consiste en que los agentes externos se constituyen en una instancia de apoyo en la elaboración de Planes Operativos Anuales (POAs) y Planes de Desarrollo Municipal (PDM), coherentes con la agroecología, el saber local y el desarrollo sostenible, que reflejen las verdaderas necesidades de los "beneficiarios" y busquen alternativas viables para su ejecución. Los PICADS fortalecen las organizaciones tradicionales de las comunidades campesinas, incentivando a las autoridades sindicales y originarias a participar en la gestión de proyectos que beneficien a sus comunidades. De esta manera se enfrentan con mayores oportunidades a las nuevas coyunturas, fortaleciendo su identidad cultural, constituyéndose en el paso fundamental que garantiza la autonomía de sus decisiones en acciones de desarrollo. Doce años de experiencia institucional han permitido al programa AGRUCO, en interacción con 15 comunidades de la provincia Tapacarí (entre originarias y de exhacienda), lograr la recreación de tecnologías y saberes locales, elevando la autoestima de la cultura local y fortaleciendo la organización, los mismos que ahora pueden utilizarse como base para la elaboración de proyectos y programas integrales replicandolos a un nivel mayor. Para el caso de AGRUCO, como Centro de Excelencia Universitario, resulta sumamente importante sistematizar las experiencias para la elaboración de contenidos académicos para la formación de Pregrado, Postgrado y para una educación que fortalezca la reforma educativa. Los PICADS prevén programas educativos para escuelas rurales acordes con las características de las regiones, geográfica y culturalmente. De esta manera, se puede afirmar que la implementación de los PICADS proporciona a las comunidades campesinas y los municipios los siguientes beneficios: Autogestión, autorepresentación e independencia en la toma de decisiones y fundamentalmente la autoestima como comunidad con su propia identidad cultural.
MAELA Bajo este marco, se ha organizado la IV asamblea, y la II Conferencia Científica en Risaralda-Colombia y el taller de Planificación Estratégica del MAELA en Santa Cruz-Bolivia, en las que se arribaron a importantes decisiones sobre el futuro del movimiento. Los recuadros presentan las principales conclusiones de dichos eventos.
II CONFERENCIA CIENTIFICA y Aprobación de las Políticas del MAELA para la Gestión 1999-2000. Políticas Externas. La política general para los proximos dos años está enmarcada en "El desarrollo sustentable a partir del fortalecimiento del saber local y la agroecología para el mejoramiento de la calidad de vida". Las políticas fundamentales a considerar son: El fortalecimiento de la autogestión de las organizaciones locales (campesinos, agricultores, etc.) para la superación de la pobreza. La promoción de los movimientos agroecológicos nacionales con importante participación de los actores locales. y del intercambio de saberes a nivel local, regional, nacional, y Latinoamericano, a través de una mayor comunicación. Metodologías Participativas y Capacitación. Generar conocimientos a partir del diálogo intercultural de saberes. Buscar mecanismos que estimulen mayor participación de las organizaciones de productores, a través del suministro de información y consultas. Fortalecer la autogestión de las organizaciones locales, considerando su identidad. Fortalecimiento de mercados alternativos locales que tengan al agricultor como protagonista.
TALLER DE CENTROS DE DOCUMENTACION DEL MAELA Instalar y fortalecer Centros de Documentación e Información Especializados; Elaborar un Banco de Datos de todas las publicaciones de las organizaciones miembros afiliadas al MAELA.
TALLER INTERNACIONAL DE PLANIFICACION ESTRATEGICA DEL "MAELA" (1999 – 2002) El Plan estratégico se sustenta en tres líneas de acción: Consolidación del movimiento agroecológico.
Declaración de Pereira La "declaración de Pereira" aprobada por miembros de 87 instituciones de21 países, manifiesta: Franca oposición al modelo neoliberal, por degradar la naturaleza y la sociedad y ser discriminador de las culturas y saberes de nuestros pueblos y por atentar contra nuestra identidad e independencia.
Para obtener Información complementaria o para conocer las actividades futuras del MAELA dirigise a: Mario Ahumada
Proyecto COMPAS Actualmente el COMPAS recaba experiencias de más de 11 países en todo el mundo, lo cual es posible a través de socios como ONGs, Universidades y Fundaciones, quiénes a través de un sistema de comunicación permanente, comparten abiertamente sus experiencias sobre desarrollo, cultura y cosmovisión (entre logros y fracasos), para fortalecer la diversidad cultural y el desarrollo del saber campesino. El proyecto COMPAS y el Programa AGRUCO, en enero de 1998 dan inicio a una nueva experiencia en Bolivia, a través de la cual, se diseña un plan de acción de apoyo a la autogestión y al desarrollo sustentable, el cual se basa en tres pasos fundamentales: Diagnósticos Participativos; Planificación y ejecución de actividades según priorización local de necesidades a partir de los diagnósticos y; Socialización de las experiencias. Estas iniciativas surgen de las comunidades y se ejecutan en coordinación con las organizaciones de base(sindicatos, ayllus), bajo un marco de respeto a la cosmovisión del poblador rural. La cuenca Jatun Mayu, ubicada en la provincia Quillacollo del Departamento de Cochabamba, fue elegida como área de acción, luego de la reunión internacional del COMPAS realizada en abril de 1996 en la zona. En esta cuenca desarrollan actividades cuatro comunidades quechuas, unidas a través de la subcentral campesina "8 de agosto". Ecológicamente estas zonas son predominantemente Cabeceras de Valle, sin embargo, cuentan con zonas altas denominadas Punas. Su rango de altitud va de los 2700 a los 4600 m.s.n.m. por lo que poseen una alta diversidad de especies cultivadas que garantizan su autosostenibilidad. Actividades Realizadas. En marzo de 1999, se presento el segundo avance – informe de actividades desarrolladas en la "Subcentral 8 de agosto". El análisis de los resultados demostraron el éxito de esta propuesta, a partir de experiencias ya existentes para impulsar proyectos de desarrollo sustentable, el cual parte de la idea de dejar que las propias comunidades analicen y decidan que actividades se deben impulsar. En este contexto, en la subcentral "8 de agosto", se han estado realizando los "Diagnósticos comunales participativos". De estos surgieron propuestas de actividades que reflejaban las necesidades e inquietudes de las comunidades, de las cuales en este periodo se han y se están ejecutando las siguientes: Apoyo con semilla de hortalizas, para complementar y diversificar la alimentación de las familias y estimular el cultivo y producción de semillas en las comunidades, buscando acciones sostenibles en el tiempo. El desarrollo de las actividades según la priorización de las comunidades, ha permitido alcanzar una serie de logros y experiencias que en forma sintética se los puede resumir de la siguiente manera: Se han desarrollado capacidades de concertación y se llegaron a acuerdos de referencia entre la Subcentral 8 de agosto y AGRUCO - COMPAS, para fortalecer acciones hacia un desarrollo local sostenible.
|